Javier Castellanos, "El Rincón del Vago"
Emprendedor Universitario. ¿Cuál es la filosofía de “El Rincón del Vago”? ¿Por qué cree usted que ha tenido tanto éxito?
Javier Castellanos. La filosofía es no perder el tiempo en algo que ya está hecho. Hoy en día gracias a Internet y a las nuevas tecnologías, cuando se nos ocurre hacer algo, lo primero que tenemos que hacer es ver si ya lo ha hecho alguien. Porque a lo mejor perdemos el tiempo en hacer algo que ya ha hecho alguien igual o mejor que nosotros. Ese tiempo lo podemos invertir en hacer algo nuevo, que es lo que realmente la sociedad quiere.
E.U. ¿Con qué dificultades se encontraron al principio?
J.C. ¡Puf! Con todas. Primero, éramos jóvenes, no teníamos ni idea y sí mucha inocencia. Segundo, que habíamos estudiado empresariales, aunque luego aprendes y te das cuenta de que lo estudias en la facultad no tiene nada que ver con el mundo real. Y tercera dificultad, como siempre, el dinero. Empiezas una cosa en el año 98 que hablaba de Internet y la gente te miraba como si fueras un marciano. No podías pedir dinero en ningún sitio para una página web, ya que te decía: “¡Pero y estos zumbaos donde van!”. Eso fue quizás lo más duro.
E.U. Les criticaron mucho, sobre todo los profesores porque decían que incentivaban el copia-pega, ¿cómo se tomaron esas críticas?
J.C. A día de hoy tenemos más profesores que nos mandan cosas, que los que nos critican. Además es un tema complicado por varias cosas. Una, lo que está caduco es el modelo educativo. Igual que el modelo de las discográficas se ha demostrado que a día de hoy no funciona con el modelo tradicional, y que la gente no compra discos como ocurría hace 25 años, tampoco tiene sentido que un profesor mande el mismo trabajo a 30 alumnos todos los años.
Quizá hay que promover más que la gente presente sus trabajos en público, que aprenda a hablar, que hagan cosas en equipo, cosas que no se fomentan mucho y que luego, realmente, si valen para la vida real. La segunda cosa es que usar sitios como “El rincón del vago”, como “Wikipedia” y mil sitios más que hay para documentarse en Internet, hacen que aprendas a manejar los ordenadores. El que no sepa manejar los ordenadores será un analfabeto y eso irá en contra de su trabajo.
Hoy en día, al final lo que hemos hecho nosotros es globalizar lo que ya ocurría en cualquier pasillo de facultad, o en cualquier sitio. Tú te dejabas los apuntes con un amigo, o le pedías el trabajo a otro de la clase de al lado, y nosotros lo que hemos hechos es globalizarlo. Hoy en día no se concibe hacer ningún tipo de trabajo o buscar información sin acudir a Internet. El copia-pega es legítimo siempre que se copie y se pegue con criterio. Hay que fomentar que se haga con un control, e intentar que la gente sepa distinguir lo que es verdad de lo que se escribe sin ningún tipo de criterio.
Javier Castellanos. La filosofía es no perder el tiempo en algo que ya está hecho. Hoy en día gracias a Internet y a las nuevas tecnologías, cuando se nos ocurre hacer algo, lo primero que tenemos que hacer es ver si ya lo ha hecho alguien. Porque a lo mejor perdemos el tiempo en hacer algo que ya ha hecho alguien igual o mejor que nosotros. Ese tiempo lo podemos invertir en hacer algo nuevo, que es lo que realmente la sociedad quiere.
E.U. ¿Con qué dificultades se encontraron al principio?
J.C. ¡Puf! Con todas. Primero, éramos jóvenes, no teníamos ni idea y sí mucha inocencia. Segundo, que habíamos estudiado empresariales, aunque luego aprendes y te das cuenta de que lo estudias en la facultad no tiene nada que ver con el mundo real. Y tercera dificultad, como siempre, el dinero. Empiezas una cosa en el año 98 que hablaba de Internet y la gente te miraba como si fueras un marciano. No podías pedir dinero en ningún sitio para una página web, ya que te decía: “¡Pero y estos zumbaos donde van!”. Eso fue quizás lo más duro.
E.U. Les criticaron mucho, sobre todo los profesores porque decían que incentivaban el copia-pega, ¿cómo se tomaron esas críticas?
J.C. A día de hoy tenemos más profesores que nos mandan cosas, que los que nos critican. Además es un tema complicado por varias cosas. Una, lo que está caduco es el modelo educativo. Igual que el modelo de las discográficas se ha demostrado que a día de hoy no funciona con el modelo tradicional, y que la gente no compra discos como ocurría hace 25 años, tampoco tiene sentido que un profesor mande el mismo trabajo a 30 alumnos todos los años.
Quizá hay que promover más que la gente presente sus trabajos en público, que aprenda a hablar, que hagan cosas en equipo, cosas que no se fomentan mucho y que luego, realmente, si valen para la vida real. La segunda cosa es que usar sitios como “El rincón del vago”, como “Wikipedia” y mil sitios más que hay para documentarse en Internet, hacen que aprendas a manejar los ordenadores. El que no sepa manejar los ordenadores será un analfabeto y eso irá en contra de su trabajo.
Hoy en día, al final lo que hemos hecho nosotros es globalizar lo que ya ocurría en cualquier pasillo de facultad, o en cualquier sitio. Tú te dejabas los apuntes con un amigo, o le pedías el trabajo a otro de la clase de al lado, y nosotros lo que hemos hechos es globalizarlo. Hoy en día no se concibe hacer ningún tipo de trabajo o buscar información sin acudir a Internet. El copia-pega es legítimo siempre que se copie y se pegue con criterio. Hay que fomentar que se haga con un control, e intentar que la gente sepa distinguir lo que es verdad de lo que se escribe sin ningún tipo de criterio.
E.U. “La Vagoteca” es la última iniciativa que han lanzado. ¿Ha tenido buena acogida? ¿A quién va dirigida?
J.C. Nos llamó la gente de Espasa, una de las editoriales más grandes en España, de las de toda la vida, para que hiciéramos una colección de libros y hemos vendido más de 20.000 ejemplares. Estamos muy contentos con la colección.
E.U. ¿Qué consejos daría a los jóvenes emprendedores?
J.C. Que pierdan tiempo en emprender porque merece la pena. A lo mejor no consiguen nada, o a lo mejor sale su manera de ganarse la vida, pero ante todo habrán aprendido en el camino y les servirá para espabilarse, para conseguir un trabajo mejor, o para cualquier otra cosa.
E.U. ¿Qué planes de futuro o de expansión tiene “El rincón del vago”?
J.C. A día de hoy, España es el cuarto país que nos visita, no es nuestro mercado principal. Nos visita mucha más gente de México, Colombia, incluso de Perú. Realmente somos mucho más visitados y famosos en Latinoamérica que en España. Es una de las cosas que tiene Internet, que al final estás globalizado. Nuestra intención para este año es crecer en Latinoamérica, porque quizá el mercado español está muy maduro, y no va a tener un crecimiento del 20% anual, como venía teniendo estos años atrás. El mercado latinoamericano todavía si tiene posibilidades de amplios crecimientos.
E.U. En EE.UU. hay algunas páginas de este tipo y los institutos quieren implantar rastreadores para saber si los estudiantes copian o no. ¿Cómo cree usted que les afectará este hecho?
J.C. Nosotros estamos dentro de una multinacional, Orange, y tenemos oficinas en Miami y México y a veces nos hemos planteado abrir otras con el modelo de “El rincón del vago” en otros países. Realmente no creo que triunfara en otros países como triunfa en la cultura mediterránea, más pícara, y simpática que la cultura anglosajona.
En la cultura anglosajona vas por las clases o por los pasillos pidiendo apuntes porque no has ido a clase y no te los dejan. Aquí en este sentido somos muy solidarios, es dónde más funciona la solidaridad en Internet. Realmente creo que es una cosa de temporada lo de buscar un documento o no. No está bien que alguien entregue una tesis doctoral de doscientos folios fusilada completamente, porque es inmoral a parte de ilegal, pero creo que no se puede prohibir que alguien se documente en Internet, porque precisamente hoy en día toda la información del planeta está ahí metida.
J.C. Nos llamó la gente de Espasa, una de las editoriales más grandes en España, de las de toda la vida, para que hiciéramos una colección de libros y hemos vendido más de 20.000 ejemplares. Estamos muy contentos con la colección.
E.U. ¿Qué consejos daría a los jóvenes emprendedores?
J.C. Que pierdan tiempo en emprender porque merece la pena. A lo mejor no consiguen nada, o a lo mejor sale su manera de ganarse la vida, pero ante todo habrán aprendido en el camino y les servirá para espabilarse, para conseguir un trabajo mejor, o para cualquier otra cosa.
E.U. ¿Qué planes de futuro o de expansión tiene “El rincón del vago”?
J.C. A día de hoy, España es el cuarto país que nos visita, no es nuestro mercado principal. Nos visita mucha más gente de México, Colombia, incluso de Perú. Realmente somos mucho más visitados y famosos en Latinoamérica que en España. Es una de las cosas que tiene Internet, que al final estás globalizado. Nuestra intención para este año es crecer en Latinoamérica, porque quizá el mercado español está muy maduro, y no va a tener un crecimiento del 20% anual, como venía teniendo estos años atrás. El mercado latinoamericano todavía si tiene posibilidades de amplios crecimientos.
E.U. En EE.UU. hay algunas páginas de este tipo y los institutos quieren implantar rastreadores para saber si los estudiantes copian o no. ¿Cómo cree usted que les afectará este hecho?
J.C. Nosotros estamos dentro de una multinacional, Orange, y tenemos oficinas en Miami y México y a veces nos hemos planteado abrir otras con el modelo de “El rincón del vago” en otros países. Realmente no creo que triunfara en otros países como triunfa en la cultura mediterránea, más pícara, y simpática que la cultura anglosajona.
En la cultura anglosajona vas por las clases o por los pasillos pidiendo apuntes porque no has ido a clase y no te los dejan. Aquí en este sentido somos muy solidarios, es dónde más funciona la solidaridad en Internet. Realmente creo que es una cosa de temporada lo de buscar un documento o no. No está bien que alguien entregue una tesis doctoral de doscientos folios fusilada completamente, porque es inmoral a parte de ilegal, pero creo que no se puede prohibir que alguien se documente en Internet, porque precisamente hoy en día toda la información del planeta está ahí metida.




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