Spin Off: empresas dirigidas por universitarios
Una forma de poder acceder a un puesto de trabajo, o mejor aún, de ser su propio jefe está en las spin-off. Spin-off es un término anglosajón que quiere decir empresa de base tecnológica (EBT). Las spin-off son empresas creadas en el seno de la universidad y que están impulsadas por investigadores, profesores y estudiantes.
En 2007 descendió la creación de empresas universitarias de este tipo en un 26 por ciento. 28 universidades crearon al menos una spin-off, con un total de 143 empresas de base tecnológica, según datos de la fundación CYD. En España hay más de 60 universidades y la mitad de ellas declaró que no había creado ninguna empresa de este tipo. Con estos datos se llega a la conclusión, según el informe, que las universidades no están apostando por la innovación y el emprendimiento de los universitarios. No obstante, también hay que tener en cuenta que en 2007 empezaba a notarse ya la crisis económica, algo que puede haber influido en la creación de spin-off.
Muchos factores son los que intervienen en la creación de una ETB. Según los datos de RedOtri, registrados en el informe de la fundación CYD, un 64% de las universidades que creó una spin-off fue porque tenía programas de incubadora de empresas. Las empresas de base tecnológica nacen dentro de otras organizaciones ya consolidadas, que les ayudan a despegar proporcionándoles equipos, asesoría o contactos. Al final la spin-off acaba independizándose de la empresa matriz y funcionando sola en el mercado laboral.
Otro elemento que influye en la creación de este tipo de empresas es la dedicación del personal encargado de orientar a los investigadores, en cuanto a los procedimientos legales que se necesitan. Según los estudios consultados por el informe CYD la universidad tiene que tener una persona a jornada completa, encargada de asesorar a los nuevos empresarios para que puedan crear una spin-off. La participación de personal docente que dirija a los alumnos es esencial para que la empresa llegue a buen puerto.
Las Administraciones Públicas dedican una serie de ayudas para la creación de estas empresas de base tecnológica. El Gobierno quiere apostar por estas entidades innovadoras y propone el Estatuto de la Joven Empresa Innovadora, que está dentro del Programa Nacional de Transferencia de Tecnología, Valorización y Promoción de Empresas. La medida pretende ayudar con la financiación y facilita los trámites requeridos en estos casos. La universidad pública fue el máximo receptor de los fondos empresariales destinados a financiar la investigación universitaria, con un 76´4%.
Otra manera de conseguir fondos para crear una spin-off es NEOTEC, que cuenta con el apoyo del Ministerio de Ciencia e Innovación, a través del (CDTI) Centro para el Desarrollo Tecnológico Industrial y del FEI (Fondo Europeo de Inversiones). Universidades como la Politécnica de Cataluña, la Complutense de Madrid y un total de 23 centros fueron financiadas por NEOTEC para crear ETB en 2007.


